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Fira Tàrrega | 2019
Miquel Barcelona: "Y si bien tengo claro que este es el mejor momento de mi vida, me encantará construir otros momentos con quien nos encontremos por el camino. De igual a igual."
 

HOLOQUÉ

La caixeta

07: 21:30, 23:00

08: 21:00

10 Euros | Tickets

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Joana i Esther ja ho tenen tot a punt, és el moment de despertar la terra i començar el cicle. Els seus iaios els han ensenyat com fer-ho, ara elles ho compartiran amb els més menuts: preparar la terra, plantar, regar… Arromangueu-vos i connecteu tots els sentits perquè hi ha molts secrets per descobrir sota la terra d’HORTA!

Estás preparada para la Fira de Tàrrega?

Estamos preparadas para la Fira Tàrrega y, sobre todo, con muchas ganas e ilusión de participar en una Fira con tanta trayectoria y reconocimiento. Además, vamos a un site specific muy especial y tenemos varias representaciones en diferentes días… ¡Estamos preparadas para los pequeños y grandes espectadores de Tàrrega!

Hay nervios previos al festival?

No creo que se trate de nervios, sino de cierto sentido de la responsabilidad y de mucha ilusión para que la experiencia sea positiva para todo el equipo y a todos los niveles, tanto artísticamente como a nivel de producción. En la cia. Horta Teatre, contamos con un gran equipo humano, creativo y muy profesional, cosa que nos hace ir tranquilas y serenas a este nuevo espacio.

Asistir a una feria de estas características con una pieza tan especial y particular como la que presentamos, Horta/Huerta, no deja de ser un reto que pone a prueba la solvencia creativa del trabajo y, de nuevo, la capacidad de adaptación a un espacio diferente. Pero, precisamente, la pieza se ha presentado en múltiples lugares y contextos, desde exteriores a interiores y espacios híbridos, experiencia que garantiza la capacidad de integración de un nuevo site specific en esta Fira.

Como creadores de teatro, ¿qué significa para ustedes poder traer Horta a un festival de teatro tan único? 

Como creadoras, participar de un proyecto como es la Fira Tàrrega es una oportunidad muy interesante, y no nos referimos a la cuestión comercial específicamente, sino artísticamente hablando. En los últimos años la feria ha apostado por el trabajo en sites specifics, ampliando los espacios de exhibición a aquellos potencialmente escénicos ya sea por su singularidad o por su significación específica, más allá de la calle o las plazas habituales (escuelas, graneros, castillos, etc.) Pensamos que desde la dramaturgia de la programación de la Fira se acompaña de manera muy significativa a la investigación escénica: a los trabajos de corte contemporáneo, de site specific y de implicación directa e intervención del espectador y esto, también, en las producciones para público familiar, que se encajan en esta misma filosofía de programación. Y es, precisamente, en este sentido que valoramos nuestra participación en la feria, ya que se reconoce lo que Horta pretende transmitir: la unión entre la contemporaneidad a nivel formal (en la investigación espacial y de implicación del espectador familiar) y una narrativa escénica más convencional con un contenido que recupera las raíces más tradicionales de la vida y la tradición de la  “huerta valenciana”.

"No nos han educado para ver danza. Y la manera de sugerir imaginarios que nos propone la danza es sutil y hay que estar predipuesta."

Puedes explicar un poco sobre Horta, cómo surgió esta producción?

Horta es una propuesta íntima, sensitiva y experiencial, que se representa para un aforo reducido, con un máximo de 80 personas por función. Unos 350 kilos de tierra trasladan, literalmente, el mundo del campo al escenario, donde se recuperan las raíces de una sociedad agrícola valenciana cada vez más olvidada.

El espectáculo nace de mi experiencia personal, ya que mis abuelos eran labradores y vivimos en la comarca de l’Horta Sud, rodeada de huerta. De pequeña vinculaba la vida en el campo con mis yayos de manera natural porque estaba siempre presente, en la comida, en el paisaje, en la manera de hablar, de cantar... en todo. A medida que me hice mayor perdí la relación con ese tipo de vida, fueron faltando mis abuelos, se vendieron las tierras... el único lazo que me quedaba eran los recuerdos de mi padre y los míos para contarles a mis hijos, que ya no vivirían ese tipo de vida, y eso me daba mucha lástima. 

¿Cuál fue la inspiración detrás de Horta?

La pieza se plantea como un homenaje a los aspectos humanos y positivos de estar en contacto con la naturaleza con la voluntad de plantar una semillita en cada espectador, adultos y niños, para que no se pierda la cultura vinculada a la tierra, a aquello que nos da de comer y que ha alimentado nuestra herencia cultural, igualmente preocupada por el uso abusivo de las pantallas, que a menudo nos aleja de la realidad que nos rodea.

¿Cuál es el aspecto más desafiante de crear y de acercar un espectáculo inmersivo al público de un festival?

 

Horta es un trabajo que propone un recorrido por diferentes espacios y mucha de los espectadores más pequeños por parte de las intérpretes, ya que ayudan a plantar, a cantar e incluso participan de la narratividad de la obra. Los niños intervienen en gran parte del montaje, lo cual supone un extra de implicación y adaptabilidad por parte de las intérpretes y esto es, precisamente, lo que le confiere a la pieza esta sensación de creación colaborativa, de participación directa y necesaria de los asistentes para completar el ciclo natural del cultivo de un huerto y, también, parte del discurso de la pieza.

¿Cuánto puede cambiar el espectáculo durante el festival?

La verdad es que puede cambiar bastante ¡pero cada función! Ya que cada representación depende en último término de la implicación de los niños, de su participación y su energía. Por lo tanto, siempre hay un margen de improvisación y adaptación de las intérpretes que le confieren ese aquí y ahora tan especial que proporcionan las artes escénicas.

¿Siempre has tenido pasión por el teatro?

 

La verdad es que siempre me ha interesado el teatro, pero siempre desde diferentes facetas según la etapa vital y artística. Más desde el ámbito de la interpretación y la investigación actoral durante los primeros años de carrera y más significativamente desde la dirección y la mirada externa últimamente. De hecho, se han acentuado los trabajos de dirección en los últimos años y la investigación desde un punto de vista más escénico, de la composición de la escenificación  y la relación con la implicación del espectador, también en piezas familiares.

Supongo que cuanto más tiempo inviertes en la experimentación y la investigación más aumenta la pasión por este arte porque descubres las infinitas posibilidades que te permite cuando amplías los horizontes y las fronteras que marcan las etiquetas preestablecidas y, especialmente, en las propuestas para los espectadores más pequeños. 

¿Ha cambiado mucho su planteamiento y estilo de teatro desde su debut?

Supongo que sí que habrá cambiado porque ha evolucionado, y toda evolución entiendo que supone un cambio. No es un cambio consciente ni un viraje articulado hacia una poética concreta o unos resultados creativos diferentes, sino una evolución natural que depende, siempre, de la línea de investigación y experimentación que conlleva toda ejecución de un proyecto. Los cambios entiendo que provienen, también, de la madurez artística, vital y, sobre todo, del contexto artístico, social y político de cada momento. Entiendo que no puede haber un proyecto artístico personal que no cambie a lo largo del tiempo, porque supondría que no es permeable a todos estos aspectos que acompañan ineludiblemente a la creación artística y, en concreto, a la escénica. 

¿Tiene algún consejo que ofrecerías a otro creador de teatro?

¡Más bien espero recoger consejos de otros creadores! Simplemente apuntar que, en mi paso por la Fira en otras ocasiones y con otras producciones de la compañía también valenciana Pont Flotant, siempre hemos recogido muy buenas experiencias y una grata reacción de los espectadores ante nuestras propuestas. Es importante señalar que una línea coherente de programación en los últimos tiempos –a mi parecer- y una constancia en la creación de públicos durante todo el año -no solo durante el tiempo que dura el evento- ha ido incidiendo positivamente en la formación del espectador y ha validado la recepción de propuestas de muy diferentes estilos. Y esto, sin duda, enriquece artísticamente una feria que pretende ser referente internacional de la creación al carrer, pues acompaña a los creadores en sus creaciones y también a sus espectadores en esta evolución escénica de la que hablábamos anteriormente. Sin duda este sería el mejor consejo –o esperanza- que podría ofrecer a otro creador: que los responsables de las programaciones de los espacios de exhibición –y las administraciones- nos acompañan a nosotros, los creadores, en nuestra evolución artística y contribuyen a la creación de públicos para que también ellos puedan acompañarnos. Por tanto, tranquilos, que podemos seguir haciendo nuestro trabajo que es investigar y experimentar en las artes escénicas para proponer proyectos personales interesantes.

¿Y, por último, qué desea que los públicos de Fira Tàrrega se lleven de Horta?

La obra tiene un componente sensorial muy importante, el público ayuda a las actrices a labrar, a plantar, a regar... y es maravilloso el silencio que se crea cuando grandes y pequeños se quedan mirando el agua caer. Hay cierta magia en los procesos naturales que muchos descubren o redescubren durante la función. Es una propuesta  arriesgada pero, al mismo tiempo, muy responsable porque respeta el modo de aprender de los niños: la experiencia y el tiempo para sentir. Espero que este aspecto sea el que el público de Tàrrega pueda compartir con la compañía porque, al fin y al cabo, del teatro te llevas la experiencia de asistir a un acto ritual y, en este caso, la experiencia se amplifica ya que es muy experiencial. Espero que disfruten del trayecto y el viaje por la huerta valenciana tanto como nosotras hemos disfrutado cultivándola.