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GREC FESTIVAL DE BARCELONA 2021
INTERVIEW

Gerardo Salinas
Dear Winnie
Dramaturgia
14/7 - 20:30 & 15/7 - 20:30 

teatre lliure montjuïc
barcelona.cat/grec/dear-winnie
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Un homenaje al espíritu de lucha de Winnie Mandela que emplea música, palabras y lenguajes diversos en un gran espectáculo multidisciplinar que nos habla de resistencia, feminismo y antirracismo.

Hola Gerardo, gracias por hablar con The New Current, ¿cómo te ha ido durante estos extraños tiempos de Covid?

 

Hola, el gusto es mío. Fue/es una época muy rara. De repente, todo se detuvo. Cierta inercia absurda quedó en evidencia. Pero a la vez, muchos planes y proyectos importantes fueron interrumpidos. En el Koninklijke Vlaamse Schouwburg (KVS) decidimos, respetando los protocolos, continuar con nuestras creaciones. A la vez, desarrollamos un plan de residencias para apoyar a artistas de Bruselas que no forman parte de grandes compañías y que, por lo tanto, se encuentran en una situación menos favorable durante las cuarentenas. Además, en un momento en dónde conseguir espacio se convirtió en un problema, invitamos a otros artistas a trabajar en nuestras instalaciones. Tuvimos gente ensayando hasta en los camerinos. Siempre respetando las reglas. También creamos pequeñas performances en residencias de ancianos y hospitales. Nos pareció importante estar conectados con ellos. Algunos miembros del equipo artístico estuvimos dando clases en escuelas de Bruselas, en las que no podían encontrar reemplazos para cubrir sus vacantes. En definitiva, nada más alejado de mi primera impresión de inmovilidad. Creo que estuvimos más activos que nunca. Por otro lado, todas las acciones, las de siempre y las nuevas, se volvieron mas conscientes. Este estado de conciencia me ayudó a redescubrir el carácter esencial de nuestro oficio.

 

¿te ha ofrecido este periodo nuevas oportunidades creativas o inspiración?

 

Si, pienso sobre todo en dos acciones. Dar clases a una escuela con jóvenes de origen inmigrante me llenó de energía. Conectar con ellos y aprender juntos fue muy inspirador. Otro desafío que estimuló mi creatividad está relacionado con la circulación de artistas internacionales. De repente, hubo un nuevo argumento para engrosar aun mas las gruesas fronteras de Europa.  Los artistas circulando se convirtieron en un riesgo para la salud y la ecología. Esta situación fue un desafió para realizar PROXIMAMENTE un proyecto que tenemos en el KVS junto a partners de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay. Creamos una plataforma cooperativa para presentar en Bruselas, a público y profesionales, un programa de artes escénicas latinoamericana, seleccionado por un equipo de curadores de la región, con su propios criterios estéticos y temáticos. El objetivo de la plataforma es el de repensar las relaciones económicas y de poder en las artes escénicas entre centro y periferia.  Habíamos realizado una primera experiencia con éxito y la pandemia nos sorprendió armando la segunda. Y… todo se detuvo. Nadie quería pensar en giras y viajes. Es por eso que comenzamos a militar el encuentro presencial con artistas de todo el mundo. Vivimos en un mundo globalizado, en Europa nos beneficiamos de las relaciones comerciales asimétricas que tenemos con las ex-colonias. Estas actividades no se detuvieron y en algunos casos se intensificaron durante la pandemia. Además, el mayor impacto contaminante lo tienen las actividades comerciales, no las artísticas. Mientras que la presencia de artistas de estos países, que comparten sus historias y sencibilidades en sus trabajos, se convierte en una necesaria estrategia de humanización de regiones en las que seguimos conectados por la lógica extractiva de la colonia. 

 

En cada acción o creación en la que participé fui muy consciente del privilegio de poder contar y ayudar a contar historias.

 

¿Siempre has tenido pasión por el teatro?

 

Estudié literatura y mi primer encuentro con ‘el teatro’, en su acepción mas convencional, fue a través de los textos, me fascinaron.  Me pareció una forma de literatura ‘incompleta’, a la espera de los diferentes cuerpos y estéticas para terminar de realizase. En cada aproximación, pero a la vez en cada presentación, se completa una versión única y diferente de cada obra teatral. Generando un universo infinito de posibilidades del mismo texto. Pero mucho antes, por cuestiones personales descubrí el poder de la performance. Soy hijo de desaparecido de la dictadura argentina. De niño me vi obligado a vivir una especie de performance permanente. Fue nuestra estrategia para sobrevivir. Creamos personajes que preformábamos en nuestra vida diaria.  Se puede decir que mi pasión por lo escénico nació de una experiencia de performance vital.

¿Cómo llegaste a la dramaturgia y te convertiste en parte del equipo de KVS?

 

Llegué desarrollando un trabajo de investigación y experimentación en la organización Mestizo Arts Platform (MAP). Es un colectivo que trabaja sobre la energía artística de las ciudades actuales. En las que los desarrollos demográficos, los procesos migratorios y las nuevas tecnologías han cambiado completamente el panorama y ponen en cuestión la universalidad del repertorio clásico. En está práctica, y casi como una acción de resistencia dentro del sector artístico oficial de Flandes, que es muy fuerte pero que estaba poco interesado en estos cambios, lancé una nueva forma de dramaturgia: la dramaturgia Urbana. Es una forma de dramaturgia en la que la ciudad y sus dinámicas son leídas como un texto vivo y perfecto, al que nos podemos aproximar. Pero no para cambiarlo sino pera tratar de interpretarlo, de alguna manera, de la forma en que, por ejemplo, los cabalistas se aproximan a sus textos sagrados. La ciudad con su realidad y potencia como un elemento valioso en la creación artística.

 

Este movimiento se generó en el underground belga. Crecíamos constantemente y movilizábamos cada vez un publico mas numeroso. Para poder seguir desarrollando esta practica, decidí que era hora de trabajar en una de las grandes compañías de Bélgica. Y para trabajar con la energía del nuevo urbano, Bruselas es el lugar ideal en Bélgica. Michael de Cock, que es el director artístico del KVS, me invitó a sumarme a su proyecto para formar el nuevo equipo artístico del KVS. Nos conocíamos y trabajábamos juntos desde hacía muchos años. El armó un equipo con muchos de los que estábamos innovando en las artes de Bélgica. Y esta propuesta en la que se combinaba lo nuevo y parte de lo mas emblemático de las artes escénicas de Flandes fue elegida. Y aquí estamos desde 2016. Además elegimos la dramaturgia urbana como herramienta de diálogo entre el KVS y la ciudad

 

¿Cuál es el error más grande que ha encontrado en torno a la dramaturgia?

 

Creo que fue al comienzo del cambio entre MAP y KVS. No fue una acción concreta, sino un error de lectura de la nueva posición. Me tomó tiempo comprender que el KVS es otro tipo de ‘herramienta’, que lo que uno dice, o presenta tiene otro tipo de impacto. No es que sea mejor o peor, sino que es otra función y lugar. Entonces, tuve que aprender a lidiar con el tamaño de la compañía y a entender cuál es el carácter único de esta posición en la que hoy me toca estar. 


¿Puedes contarme un poco más sobre los proyectos de KVS con artistas catalanes y españoles, qué tienes por venir?

 

Tenemos muy buenas relaciones con el TNC. Es una relación que lleva algunos años y proyectos artísticos compartidos con Carme Portaceli, desde el tiempo en que ella dirigía el Teatro Español de Madrid. Hemos producido juntos Mrs Dalloway, Bovary y ‘L’homme de la Mancha’.  Estamos participando juntos del proyecto europeo que ella diseño, Between Lands, sobre arte y democracia. Otros aliado en Cataluña es la compañía   La conquesta del pol sud. Sus referentes, Carles Fernández Guía y Eugenio Szwarcer nos han visitado con frecuencia. Eugenio a trabajado como escenógrafo en varias de nuestras creaciones. El y Carme son parte de nuestra familia creativa.  Otro proyecto muy interesante es el que estamos desarrollando con la realizadora Ester Nadal. Ella está trabajando con les Mybales, la compañía de las gemelas belgas, de origen congolés, Doris y Nathalie Bokongo. El nombre del proyecto es La Vide, lo estamos desarrollando con el KVS, MAP y diferentes partners de Cataluña.  Hay muchos mas proyectos que estamos pensando. Probablemente una dirección de Michael de Cock para el TNC. Pero, sobre todo, tenemos muchas ganas de conocer más artistas y de compartir y aprender de ellos.

"Disfruto mucho de desarrollar conceptos, pero también de sumarme a dinámicas creativas de otros."

KVS_GerardoSalinas©DannyWillems__6UV2226.jpg

© Reyer Boxem

¿Cuánto ha cambiado el teatro catalán y español en los últimos 10 años? ¿Están los creadores de teatro empujando nuevos límites?

 

Creo que ha aumentado la interrelación con el teatro latinoamericano. Quizás es algo que siempre sucedió, pero creo que las nuevas tecnologías y el acceso de mayor cantidad de personas a viajar han intensificado esta sinergia.  Sin olvidar la diáspora latinoamericana activa en la península ibérica. Este mestizaje me parece muy interesante. Por otro lado, las relaciones con el centro y norte de Europa también se han intensificado produciendo otro tipo de interacción e influencia. Lo que es lógico y, si no es muy fuerte, beneficioso. Compañías como Señor Serrano o Roge Bernat son buenos exponentes de esta hibridación.  


¿Qué es lo que más disfruta de trabajar con compañías de teatro?

 

El proceso de creación. El encuentro. La forma en que se crean comunidades creativas. Cuanto más se sostienen en el tiempo, más las disfruto y me enriquezco con ellas.  


¿En qué momento prefieres embarcarte en un proyecto?

 

Me gusta participar desde el comienzo. Creo en el trabajo colectivo a todos los niveles. No quiere decir que no haya diferentes responsabilidades y funciones. Me refiero a juntar todas las energías e ideas para el bien común del grupo creativo. Disfruto mucho de desarrollar conceptos, pero también de sumarme a dinámicas creativas de otros. En cada caso, ver qué es lo que hace falta y trabajar para lograrlo.


¿Cómo diferencias entre lo que tu haces y la dramaturgia de un director? Cuando llegas a un proyecto si ya hay un director, ¿cómo lo manejas?

 

La diferencia principal entre mi trabajo y el del director radica en la posición que tomamos con respecto a la escena.  Yo me posiciono con algo más de distancia durante la creación, sin que signifique alejarme demasiado. Esto me permita descubrir otras dinámicas y posibilidades. Y tener el espacio mental de pensar todo el tiempo en como dialoga lo que estamos creando con el mundo fuera de la sala.  Para mi, es muy importante, si trabajo con un director o compañía, que construyamos una conexión muy fuerte, poder crear un lenguaje común y, sobre todo, un ambiente de confianza y respeto.